jueves, 26 de febrero de 2015

IFPI: MICHAEL JACKSON ES EL 6TO. MÚSICO MÁS EXITOSO DEL 2014

Por: ♥Anaitat♥

La Federación Internacional de la Industria Discográfica (IFPI), publicó la lista de los artistas más exitosos del pasado año 2014, de entre los cuales la cantautora Taylor Swift se destacó ocupando el 1er. puesto.

Michael alcanzó el puesto Nº 6 de esta lista elaborada en base a: venta de álbumes en formatos físicos y digitales, descargas de singles, streaming.



Felicidades a nuestro Rey, ya que, su presencia en estas listas no hace más que demostrar lo obvio; que su música y legado continúan perpetuándose.

"Las tendencias pasan, pero la moda siempre prevalece"

Acá la lista de los 10 primeros puestos:



Créditos: LaPrensaGráfica

ESPECIAL DE IMÁGENES RECIENTES DE PARIS JACKSON (FEBRERO 2015)

Por: ♥Anaitat♥

Vaya que febrero se está yendo en un cerrar de ojos no les parece?? Antes de cerrar este mes les dejo algunas imágenes recientes y/o poco conocidas de Paris:









Vía: tmrl

REY DEL ESTILO: DANDO PUNTADAS A UN CALCETÍN

Por: ♥Anaitat♥

Continuamos con el Capítulo Nº 3, conociendo uno de los más grandes sellos de MJ, el famoso y controversial calcetín blanco.

Muchos expertos de moda, están de acuerdo en opinar que a MJ era el único al que se le permitía usarlos, ya que, hoy en día ver a alguien con ellos es un atentado hacia el estilo...Jajajaja, de la moda lo que te acomoda dirán muchos, pero mientras nos ponemos de acuerdo, les dejo unos pasajes del libro. 

DANDO PUNTADAS A UN CALCETÍN
A Michael le gustaban sus calcetines blancos por tres razones:
1. Nadie llevaba calcetines blancos con zapatos negros y pantalones a menos que esa persona se hubiera quedado anclada en los años 40.
2. Sus calcetines tenían polvo de hadas colgando de ellos.
3. Ponían un foco de atención en lo que estaba haciendo con sus pies.
En 1988, preparándose para los Grammy en el Radio City Music Hall de Nueva York, cuando Michael miró la cinta de los ensayos, tuvo un disgusto. ¿Por qué? Porque sus zapatos negros se fundían con el suelo negro sobre el que esperaba bailar.
Sus calcetines blancos fueron la solución: Ponte un par de calcetines blancos y la luz los captará. Michael sabía que el ojo humano se siente atraído por la luz, que era una de las razones por la que le atraían tanto las lentejuelas y el estrás. Captan la luz y eso a él le fascinaba. Si podía asegurarse de que el público se fijaba en sus pies, entonces podían ver la magia de sus pasos. En las giras, Michael llegó tan lejos como para hacer construir un suelo gris para evitar confusiones de color.

Sin embargo, los calcetines blancos no eran suficientes. Michael necesitaba que fueran especiales. Debían ser funcionales y además, divertidos. Los originales que usó en el especial aniversario de Motown 25 para su primer moonwalk, tenían el estrás a lo largo de todo el calcetín. Antes de que empezáramos a trabajar con Michael, él salía del escenario sangrando. Necesitamos hacerle un par de calcetines nuevos que tuvieran el estrás desde el tobillo hacia arriba y no se metieran dentro del zapato debido al peso. Y debían ser piedras de estrás porque reflejan mejor la luz.
Normalmente, en un calcetín había de 18 a 24 filas (114 piedras de estrás en cada una) y tenían que estar unidos unos a otros. Compacto. La mayoría de la gente pone estrás aquí y allá para dar la impresión de una cobertura total. Pero Michael no. Él era la perfección. Si una persona va a hacer esto, él hacía aquello. Solíamos reunirnos con Michael en el estudio mientras grababa para hacer bocetos y él ponía peniques en línea todos juntos haciendo que se tocasen unos a otros, “mira Bush, tienen que tocarse. Compactos”.
Y tenía razón. Finalmente hicimos el definitivo par de calcetines para Billie Jean que pesaban aproximadamente algo más de un kilo (1.100g) y costaban miles de dólares cubrir. Después de cada concierto, los calcetines necesitaban arreglos y teníamos que volver a reponer el polvo de hadas perdido que Michael había esparcido entre un mar de deslumbrados fans.
Hacer que la gente viera sus pies se convertía en su propio acto de magia. La luz es una amiga del ilusionista, distrayendo o atrayendo al público según sus necesidades. Cuanto mayor era la multitud ante la que Michael iba a actuar, mayor era su preocupación por la capacidad para ver sus pies. ¿Podía la última persona situada al fondo del estadio ver lo que Michael hacía con sus pies? ¿Qué tienen de bueno los calcetines blancos si tampoco los puedes ver? ¿Cómo podía Michael aprovecharse de la luz para mostrar su habilidad? Y cuando guardas un movimiento alucinante, como el moonwalk, en tus bolsillos, ¿Cómo lo presentas ante el mundo?: Levantas tus pantalones.
HACIENDO EL CALCETÍN DE BILLIE JEAN
Usábamos calcetines de deporte blancos comprados en grandes almacenes. Los cortábamos por la parte de atrás y, siguiendo el cordoncillo, cosíamos con cuatro puntadas a mano cada piedra de estrás color aurora boreal para mantenerla bien fijada al calcetín. Cuando estaban todas cosidas, volvíamos el calcetín del revés y lo cosíamos por detrás. El último paso consistía en coser en el interior del calcetín, en su parte superior, una pieza elástica para que se mantuviera fijo en el tobillo de Michael y no cayera debido al peso.
Continuará…
Más extractos: (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8)

 

miércoles, 25 de febrero de 2015

NUEVAS FOTOS DE PRINCE JACKSON (24/02/2015)

Por: ♥Anaitat♥

Ayer Prince publicaba estas imágenes junto a Omer y Kendrick:

Had the great honor of meeting Kendrick and hearing some of his new tracks for his upcoming album with @RealOBee

Tuvimos el gran honor de conocer a Kendrick y escuchar algunas de sus nuevas canciones para su próximo álbum con @RealOBee




Créditos: Twitter/Princemjjjaxon

EL CONTRATO DEL VIDEOCLIP 'THRILLER' DE MICHAEL JACKSON SALE A SUBASTA

Por: ♥Anaitat♥

El contrato oficial entre la productora de Michael Jackson, Optimum Productions, y el Sindicato de Actores de Cine de Estados Unidos, firmado por el artista en Los Ángeles el 10 de octubre de 1983 para el vídeo de 13 minutos de su éxito 'Thriller', saldrá a subasta el 26 de febrero.
El documento se venderá a través de la sala de subastas Nate D. Sanders de Los Ángeles, y vendrá acompañado de un certificado de autenticidad de la Oficina de Derechos de Autor de Estados Unidos de diciembre de 1983.
La subasta de este acuerdo, en el que aparecen los sueldos y requisitos que tenían que cumplir los 24 actores que participaron en el vídeo, comenzará en 25.000 dólares (22.000 euros) y junto a él se venderán otros objetos como una tarjeta navideña firmada por Mick Jagger, y ropa de Alicia Keys, Katy Perry, Cher y Fergie.

El famoso vídeo del rey del pop, grabado en octubre de 1983 en Los Ángeles y dirigido por John Landis, contó con la participación de la modelo Ola Ray y su coste ascendió a 500.000 dólares (442.000 euros). No obstante, todo este gasto fue más que compensado con la increíble fama que adquirió y los premios que recibió posteriormente, pues 'Thriller' obtuvo el Grammy a Mejor Vídeo en 1984 y el Grammy a Mejor Vídeo Musical de Formato Largo la ceremonia del año siguiente.
El mismo año del fallecimiento de Michael, 2009, el artista se convirtió en el primer músico homenajeado en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, incluyendo el videoclip en el Registro Nacional de Cine del país.
Créditos: LaRazón, TheGuardian

REY DEL ESTILO: EL MENSAJE EN LA MAGIA DE MICHAEL

Por: ♥Anaitat♥

Y continuamos esta travesía...ahora empezamos con el Capítulo Nº 3; conociendo la obsesión de MJ por sus zapatos Florsheim, junto con el temor de Bush por perderlos Jajaja les gustará:


EL MENSAJE EN LA MAGIA DE MICHAEL
Michael Jackson era un mago del escenario. Se sentía completamente eufórico electrizando al público con su baile pop-and-lock, que era su marca de fábrica. Él siempre llevó sus actuaciones diez pasos adelante. “¿Qué es lo que no se ha hecho antes? ¿Qué es lo que no he hecho antes? ¿Qué es lo que ‘ellos’ dicen que no se puede hacer? ¿Qué puede desconcertar a la gente y hacer que se pregunten si soy o no soy humano?” Estas eran las preguntas que se hacía Michael cada día, e incorporar magia a su espectáculo fue la respuesta que le impulsó a una liga particular. Otros pueden cantar y bailar, pero Michael sabía que lo que la gente quiere realmente ver es magia. Quieren ser testigos de lo increíble. Michael se movía por la insaciable ansia de superarse a sí mismo y darle al público un espectáculo que nunca pudieran olvidar. No podía descansar. Un verdadero artista no tiene un interruptor de encendido y apagado. Tan solo hay un modo: ¡Empieza el espectáculo!
Michael pensaba más allá de los parámetros que ni ustedes ni yo podríamos imaginar ni en nuestros más salvajes sueños. A veces era absolutamente escalofriante: Estar en presencia de semejante genio significaba que no sabía qué iba ser lo siguiente. Hasta que el teléfono sonaba en medio de la noche.
“Bush, si mi chaqueta de Thriller pudiera encenderse, eso sería lo máximo”.
“Bush, quiero desaparecer en medio del espectáculo, delante mismo de los ojos de todo el mundo”.
“Bush, quiero un par de zapatos hechos completamente en plata. Nadie ha usado zapatos de metal jamás”.
“Bush, quiero salir volando del escenario. Sé que puedes conseguirlo”.
Yo no era un técnico de efectos especiales, pero tenía que pensar como uno de ellos cuando estaba diseñando los trajes para estos números. Algunas noches hubiera deseado que simplemente nos pidiera que le enviáramos a la luna. Pero ese rasgo de su personalidad sin límites era parte de la magia de Michael. Y una gran parte de esa magia, como Michael mismo, no era ostentosa. Michael encontraba a menudo la magia en cosas que no eran nada mágicas, cosas comunes relacionadas con todo el mundo y que no tenías que ser un icono del pop para obtenerlas, como zapatos, calcetines, guantes y sombreros. Esa puede ser la razón por la que no creía en la palabra “no puedo”. Si un niño pequeño de Gary, Indiana, el séptimo niño de una familia de nueve hijos, pudo aprender por sí mismo a bailar en un par de zapatos vulgares, todo lo demás es posible.
EL PRIMER ACTO DE MAGIA: LOS ZAPATOS FLORSHEIM
La gente siempre estaba intentando conseguir que cambiara los zapatos de Michael. “Debería usarlos a medida o de diseñadores”, escuchaba a menudo. Pero meterse con los Florsheim de Michael podía ser un movimiento para acabar con tu carrera y lo aprendí de la peor manera.
Yo era novato cuando me uní al Bad TDour en Japón en 1987, pero sabía algunas cosas sobre mi trabajo como ayudante de vestuario. Yo estaba a cargo del uso y del mantenimiento de las ropas de Michael. Durante y después de los conciertos, lavaba a mano y secaba las camisas de seda y los calcetines de lentejuelas. Aplicaba alcohol en los cinturones metálicos, hebillas y cualquier pieza que necesitara un pulido y brillo después de una actuación agresiva. Repasaba las costuras o arreglaba cualquier otro tipo de desperfectos en el vestuario. Y, por órdenes de la dirección, saqué brillo a un par de arrugados, arañados y andrajosos zapatos Florsheim. Era lo menos que podía hacer. Ninguna superestrella ni hombre de negocios se atrevería a ser visto con semejante cosa en sus pies.
Michael me vio sentado allí en su habitación puliendo como un limpiazapatos en medio de la Estación Grand Central.
“¡No! no toques mis zapatos”. Una oleada de ansiedad y confusión me dejó mudo. No sabía qué decir. “Nunca saques brillo a mis zapatos”, explicó Michael. Estaba enfadado. Era un aspecto de él que nunca había visto y se me encogió el estómago. Él nunca levantaba la voz, pero la combinación de los gestos de sus manos y la inflexión de sus palabras lentamente pronunciadas, indicaba que hablaba en serio. Cada vez que Michael se enfadaba por algo relacionado con su profesión, nunca bromeaba. En su lugar, era como un padre explicando a su hijo no solo que había hecho algo mal, sino también por qué estaba mal. Decirme tan solo que no tocara el fuego no era lo mismo que decirme que podría quemarme. Michael quería que aprendiera de este error. Explicó: “La piel está gastada del modo en que a mí me gusta. Si la cubres de crema, los zapatos resbalarán. Si me caigo y me tuerzo un tobillo, nos quedamos todos sin trabajo”.
Antes de que Michael pudiera andar, ya sentía el ritmo. Me dijo que su madre, Katherine, le recuerda imitando los movimientos de la lavadora cuando era niño. Michael aprendió a bailar en los Florsheim y temía que si intentaba bailar con cualquier otro, podía perder la magia de sus pasos de baile. “Estos son los zapatos que mi familia podía permitirse y con los que aprendí a bailar”, siguió diciéndome, “No me importa lo que hagas con mis ropas, pero no toques mis zapatos. Son mis zapatos de baile. Me gustan mis zapatos. Déjalos en paz”.
De hecho, tenía permiso para tocar sus zapatos cuando los sacaba de la caja, nuevos. Con una cuchilla les hacía cortes en las suelas nuevas de piel, en la parte donde apoya el metatarso (la almohadilla del pie). Y como las suelas de goma se adherían, las reemplazaba con piel apta para el baile, un material más suave y deslizante que permitía a Michael deslizarse a lo largo del escenario. La adherencia no era buena amiga de un moonwalker.
Para la película Capitán EO, de 1985, Michael tenía que bailar en un traje espacial y sus Florsheim no encajaban con el tema. Unas Reebok combinaban mucho mejor, pero él no bailaba con ellas. De modo que hizo cortar las suelas de las Reebok con una sierra y encajó sus Florsheim en ellas.
Pedir a Michael que bailara en un nuevo par de zapatos o meterse con los que ya había destrozado perfectamente, era como pedirle a un bateador que cambie su bate o a un catcher que cambie su guante. Los zapatos eran sagrados y representaban además otra paradoja que contribuía a la mística de Michael. Él podía usar unos protectores de piernas de oro de 18 kilates y cubrir su mobiliario con cristales austriacos, pero no le des unos zapatos de diseño a Michael. No pueden hacer el moonwalk o hacer claqué o ponerse de puntillas, o dar vueltas a nueve revoluciones con la precisión de un juguete. 



Los Florsheim, sin embargo, podían hacer eso y más. En las giras tenía dos pares de Florsheim gastados por los que me volvía paranoico la sola idea de perderlos. Dormía con un par bajo mi almohada cada noche.
Continuará…
Más extractos: (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7)

martes, 24 de febrero de 2015

REY DEL ESTILO: MICHAEL, EL COMERCIANTE

Por: ♥Anaitat♥

Finalizamos el Capítulo Nº 2, conociendo el color favorito de MJ, y el por qué la palabra "No" no estaba permitida:

MICHAEL, EL COMERCIANTE
Dennis y yo aprendíamos constantemente sobre lo que influía en Michael, en lo que se fijaba, lo que le movía. Íbamos a las tiendas y gastábamos miles de dólares en revistas comprando todo lo que se publicaba cada semana o mes para llevarlo al apartamento de Michael en Westwood, en Wilshire Corridor. Solo las personas muy allegadas a él sabían dónde vivía y el personal que trabajaba en el edificio tenía que firmar acuerdos de confidencialidad indicando que no le dirían a nadie su lugar de residencia.
Sentados en el suelo de moqueta con Michael, mirábamos página a página y cuando algo captaba nuestra atención, Michael nos decía que pusiéramos una “x” en la esquina de la foto para marcar el sitio.
“¿Por qué te detuviste ahí?”, preguntaba. Podía tratarse de un anuncio de coches, un color de labios o cualquier cosa. Este era el proceso educativo de Michael; en parte, método socrático, en parte actividad práctica. El arte de hacer preguntas y buscar respuestas ampliaba nuestro conocimiento sobre lo que motivaba a Michael. Él nos explicaba su punto de vista sobre cómo los medios intentaban controlar al público, cuando algo nos hacía detenernos y mirar, lo que significaba que funcionaba. Y raramente eran ropas lo que llamaba nuestra atención. ¿Qué color te hace detenerte? La pupila se dilata cuando ve el color rojo, por esa razón era el color favorito de Michael. ¿Qué texturas, que formas nos llamaban la atención en los anuncios? Fijarse en técnicas efectivas de marketing fue decisivo en nuestro proceso de diseño y nos ayudó a pensar con originalidad.

Michael Jackson iba sobre todo de moda de la calle. Le gustaba la alta costura pero también que su vestuario destacara; le gustaba la rebeldía. Lo peor que podías hacer, en opinión de Michael, era hacer combinar la corbata con el pañuelo del bolsillo. Significaba falta de personalidad ni habilidad artística, porque algún editor de revista o diseñador te decía lo que debías y lo que no debías llevar puesto.
Estábamos en máxima alerta sobre lo que era ‘tendencia’; porque eso era lo que Michael quería evitar. “Quiero que ellos me copien a mí”, decía mientras pasaba las páginas de las revistas. Y lo sentía a fondo. “Tengo que destacar entre las masas”.
Teníamos que saber lo que estaba pasando en ese preciso momento, de modo que pudiéramos pensar con antelación. Comprábamos en muchos mercadillos, comprando de todo lo que veíamos porque no sabíamos cómo iba a encajar en una prenda hasta que no lo probaras. Las lecciones de Michael nos impulsaron a Dennis y a mí como artistas porque mirábamos algo y pensábamos: ¿A dónde voy a llevar esto? ¿A dónde llevaría esto cualquier otra persona? ¿Se hará la gente esta pregunta? ¿Se darán cuenta? ¿Lo recordarán?
Michael no pensaba que era inteligente sacar consejos de las revistas de moda. Pensaba que los editores tomaban todas las decisiones sobre lo que todo el mundo debía llevar y no podía apoyar esa idea. La gente del mundo de la moda estaba siempre intentando vestirle y Michael decía: “No quiero ser un cartel publicitario andante para una casa comercial”.
Michael se tomaba su individualidad muy en serio. “Coge tu cámara. Vas a Londres por mí”, me dijo por teléfono un día de 1990. Michael estaba en la cima del éxito después de la salida de su álbum Bad. Incapaz de salir en público durante mucho tiempo sin atraer a una multitud, Michael quería que fuéramos sus ojos y oídos acerca de lo que se llevaba y se estaba anunciando en los medios. Pensaba que si un estilo estaba en una revista es porque ya se había pasado de moda. “Tienes que encontrar lo siguiente”. En su mente, Europa estaba por delante de los Estados Unidos en términos de arte, cultura y moda, por eso eligió Londres como punto de partida para nuestra visita de reconocimiento.
Mientras Michael se quedó en Los Ángeles, Dennis y yo pasamos una semana paseando por las calles de Londres, hablando con la gente en pubs empapados de alcohol, clubes punk-rock y restaurantes llenos de humo. Frecuentábamos menos los lugares más conservadores para evitar a los turistas y las cadenas de restaurantes, donde la gente que vestía de forma genérica acudía a las happy hours a tomarse dos pintas de cerveza. Lo que íbamos buscando era el Londres underground, los lugares subversivos donde la autoexpresión se impone causando impacto.
“¿Qué está de moda?”, preguntábamos a mujeres y hombres de todas las edades, aspecto y condición.
“Estamos esperando a ver lo que viene de Hollywood”, era la respuesta más común.
Desde Los Ángeles, Michael llamaba a nuestra habitación del hotel, impaciente por algún tesoro: “¿Qué han encontrado?”
“Mejor nos habría ido si hubiéramos salido a dar una vuelta por nuestro propio patio trasero”, le expliqué derrotado.
“Ah, bueno, diviértanse de todos modos y disfruten del resto del viaje. Cuando vuelvan, echaremos un vistazo en Melrose”.
No fue la única vez que Michael se equivocó pero al menos tenía un buen perder. Eso me recuerda a la primera chaqueta que Michael quiso que le hiciéramos en 1988, cuando pidió placas planas de metal que recorrieran a lo largo de la chaqueta, enganchadas unas a otras en varias direcciones, y por supuesto, placas de policía.
“No va a funcionar”, dijo Dennis.
“Por qué no?”, Michael no creía en “no puede” o en el “no”.
“Porque todas las partes del cuerpo son curvas”, explicó Dennis. “No hay líneas rectas. El cuerpo humano está hecho a base de curvas y si pones una pieza rígida de metal, sin forma, va a sobresalir. Las placas rígidas no se curvan con el cuerpo”.
Era una razón lógica, pero Michael no pensaba así. Dennis hizo la chaqueta de todos modos y la llevamos al estudio para que se la probara. Se miró al espejo mientras nosotros dos estábamos detrás de él. “Tienen razón”, fue todo lo que dijo Michael mientras se quitaba la chaqueta y nos la daba.
Después de eso, nuestra relación con Michael nunca fue forzada. Simplemente nos llamaba y decía: “Quiero un abrigo”. Y nosotros lo hacíamos. Nos ganamos su confianza y probamos nuestra credibilidad. Michael sabía lo que quería pero no sabía cómo hacerlo. Eso era cosa nuestra. A algunas personas les gustaban los resultados y otras los odiaban. Creo que Michael estaba más interesado en la gente que odiaba lo que llevaba puesto. Se fijaban. Prestaban atención.
Desde 1990 en adelante, Michael nos mantuvo tan ocupados que perdimos a los demás clientes. Muchos de nuestros amigos y colegas nos dijeron que deberíamos hacer que Michael firmara un contrato para convertirnos en sus diseñadores exclusivos, pero habría sido forzar la relación y si hacíamos de ella algo forzado, toda nuestra simbiosis artística se habría ido por la ventana.
LOS 7 PATRONES DE MICHAEL JACKSON
Cuando tuvimos su silueta hecha –herencia británica y militar-, vestir a Michael se convirtió más en el acabado de las ropas que en diseñar o cortar. Con algunas excepciones, se puede decir con seguridad que a lo largo de los veinticinco años de carrera trabajando con Michael, usamos los siete patrones básicos para todas sus ropas: El pantalón casual (Billie Jean, de pinzas, estilo años 40). El Levi’s 501 pantalón de baile. La chaqueta corta militar cortada a la cintura. Una chaqueta de traje. El chaquetón de “Beat It”, “Billie Jean” y “Thriller”. Una camisa para “Dirty Diana” y “Come Together”. Y una camisa casual de pana roja. De hecho, en 1985, Dennis tomó medidas a Michael y cortamos los patrones que se convirtieron en la base de nuestro día a día. Nunca le volvimos a probar de nuevo, principalmente porque odiaba las pruebas, y eso nos ahorraba tiempo a todos. Si no hubiéramos contado con el maniquí de Michael y sus medidas, nunca hubiéramos podido hacer sus trajes tan rápido como lo hacíamos.
Normalmente teníamos menos de cuatro semanas de tiempo. Casi siempre, Michael empezaba diciendo: “El tiempo no es nuestro amigo, Bush, pero necesito…”
Mientras salíamos por la puerta con el tiempo corriendo ya, Michael venía detrás susurrando: “Sé que puedes hacerlo por mí”.
Aquí estaba el artista más prolífico y exitoso del mundo y creía que yo podía hacer algo. Michael tenía esa forma de saber llegar a la gente que trabajaba para él y conseguir que hicieran su trabajo, especialmente esos trabajos que parecían imposibles. Era un maestro reclutando a la persona adecuada para lo que necesitaba hacer, quizás porque tenía una sorprendente habilidad para sentir el mayor potencial en los demás y obtener lo mejor de ellos. Dennis y yo, muy a menudo, nos quedábamos más tiempo de la cuenta porque sabíamos que podíamos cumplir con Michael y nuestra confianza en esa habilidad se basaba en la fe que Michael tenía en nosotros.
Si alguien decía “No” a Michael, él simplemente se apartaba de esa persona, pero “no” no estaba ni en mi vocabulario ni en el de Dennis cuando se trataba de vestir a Michael Jackson.
Medidas:
Cintura: 28 pulgadas – 71.1 cm
Manga: 34.5in -87.63cm
Pecho: 36in -91.4cm
Tiro (de la entrepierna):32in – 81.2cm
Continuará…
Más extractos: (1) (2) (3) (4) (5) (6)

 

MADONNA COMPARTE IMAGEN JUNTO A MICHAEL EN SU CUENTA DE INSTAGRAM

Por: ♥Anaitat♥

Como que a Madonna se le ha hecho una costumbre el publicar imágenes suyas junto a Michael...ayer publicaba esta foto acompañada del mensaje:

We up in Barney's going dumb again! ❤ #liviingforlove
Estamos in Barbey de marcha boquiabierto otra vez! ❤ #liviingforlove


La historia detrás de esta foto...cómo olvidarla.

Créditos: Instagram/Madonna

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